No sé si en este caso será de aplicación eso de que segundas partes nunca son buenas, pero en cualquier caso me da igual. Y es que no se trata en realidad de volver-volver, porque en esta nueva reencarnación hemos cambiado desde la piel hasta los huesos. Nuestro esqueleto ya no es SPIP, sino su primo Dotclear, que es mucho más ligero y como blogueril.
También nos hemos quitado el corsé "Gestión de Contenidos", porque ya no nos pone el punto de vista especializado y profesional, y lo que de verdad nos apetece es contar todo aquello que se nos cruce por el magín. Así que aquí estamos de nuevo otra vez. Bien hallados.