Yo no elegí ser español. Realmente, sólo una minoría elige su nacionalidad: los que abandonan su tierra y, al cabo de un tiempo, abrazan una nueva patria, adquieren una nueva nacionalidad que, en sus casos, no les ha venido dada, sino que ha sido fruto de una elección.
No es mi caso. Yo nací en este trozo de tierra llamada España y con ello adquirí una serie de derechos y obligaciones. Nadie me preguntó si yo quería ser español. Me educaron para serlo, porque ya lo era.

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