Coño -pensé-, vale que haya escrito algún poema que otro (en la revista Carmina, por ejemplo), pero tanto como poesía maldita... Hago click en el enlace, por supuesto. Me encuentro de lleno en la página de Martín Moreno. Bueno, afortunadamente no soy yo (no me gustan las páginas de fondo negro con un título en serif verde oscuro y subtítulo azul, qué le vamos a hacer). Es otro Martín Moreno, un peruano que, según sus propias palabras, hizo su página web de puro loco.
Pues nada, tocayo, un saludo. Eso sí, me va a disculpar que no le lea los poemas, al menos mientras estén en verde sobre negro. Lo comprende, ¿verdad?