Pero la película, dirigida por Farida Benlyazid, no es una buena película. El omnipresente monólogo de Juanita Narboni (que supongo parte esencial de la novela) es un pesado lastre que ralentiza y aplana la historia, a pesar de la magnífica actuación de Mariola Fuentes, muy bien acompañada además por un muy digno reparto.
No sé si Benlyazid se ha limitado a trasponer la novela al cine sin más, pero lo cierto es que, pese a lo singular de la historia y la profundidad de los personajes, la película me llevó al borde del bostezo en más de una ocasión. Por una parte, me entusiasmaba la riqueza narrativa que se dejaba entrever por aquí y por allá, pero, por otra parte, salí bastante decepcionado, con la sensación de que se había perdido una magnífica oportunidad para hacer una muy buena película.
No hay mal que por bien no venga: en apenas unos días comenzaré a leer La vida Perra de Juanita Narboni. Ahora sí.