A pesar de todo, Opera siempre me ha gustado. Es rápido (mucho más que cualquiera de sus competidores), elegante e innovador (gran parte de las funcionalidades que han hecho famoso a Firefox no son más que una copia de Opera). Una vez más, en esta nueva versión vuelve a ser innovador, incluyendo, por ejemplo, un cliente de BitTorrent integrado, lo que nos permite hacer descargas de ficheros P2P sin necesidad de utilizar otro software adicional.
De todas formas, no pasó ni un día antes de que se descubriese un bug en el flamante navegador. Como cuentan en Kriptópolis, si se carga esta página en Opera 9 (que, con recochineo, se llama -en inglés- "Opera muere feliz"), el navegador se cierra sin más.