L'Estany de Cullera Ayer conté cómo, para estrenar el nuevo coche, me dirigí a Cullera a comer una paella. No fui allí por ningún motivo en especial. De toda la Península Ibérica, la zona que peor conozco es Levante, y apenas había estado antes un par de veces, de pasada. Quizá por eso se me había antojado comer una paella en la playa, para compensar. Lo cierto es que, por desconocimiento, pregunté a mis allegados. Me decían que podía ir a la Malvarrosa, pero que ojito, que era un sitio típico para turistas y atento a la clavada.
También me hablaron de muchos más sitios que ahora no recuerdo (bueno, quizá el Palmar, en La Albufera), pero lo cierto es que el día antes de salir aún no lo tenía claro. Así que busqué un poco por Internet, vi opiniones por acá y por allá, y acabé reservando mesa en Casa Salvador.

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