Te reconoceré cuando vea en la calle una mujer que escriba en las paredes: 'Ojos de perro azul' . Y ella, con una sonrisa triste —que era ya una sonrisa de entrega a lo imposible, a lo inalcanzable—, dijo: Sin embargo no recordarás nada durante el día. Y volvió a poner las manos sobre el velador, con el semblante oscurecido por una niebla amarga: Eres el único hombre que, al despertar, no recuerda nada de lo que ha soñado.

Ojos de Perro Azul
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ