Beers & Blues (y el Nokia que no pudo ser...)
Por m4rt1n, jueves 13 julio de 2006 a las 21:45 :: Hoy toca... :: #115 :: rss
Ayer fue el primer encuentro de los BlogsAzules, una excusa como otra cualquiera para tomar unas refrescantes cervecitas y, además, poder ponernos cara y conocernos gran parte de este grupo de bloggers vinculados (o, como en mi caso, que estuvieron vinculados) a Telefónica. Como poderoso incentivo actuaba el sorteo de un Nokia N80, aunque, como se puede comprobar en la foto, no acabó en mis manos, no, sino en las de Borja Guardiola (tongo, tongo... gritaban David Bartolomé e Íñigo Sodupe; yo intenté impugnar el sorteo, crear una corriente de opinión adversa al resultado pero... fue inútil, el sorteo había sido absolutamente limpio, sin discusión).
Ya por la mañana le dije a una amiga, con la que previamente tenía un compromiso, si quería apuntarse al encuentro que tan bien han organizado Rafa Montoya y David Bartolomé.
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Yo llegué al local, Bordíu 52, ajustadito de hora (estos días estoy hasta arriba de trabajo...), pero es que además, cuando aparqué mi coche frente al número 37 de Modesto Lafuente, el cierre no funcionaba.
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Estuve como quince minutos en plan Mister Bean, entrando y saliendo en el coche, pulsando el mando en todas las posturas imaginables, revisando si las puertas estaban o no bien cerradas... hasta que un alma caritativa me dijo:
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Ajá. Muy interesante. Así que me pasé otros cinco minutos intentando extraer (sin romperla) la tapa que cubre la cerradura del coche, para cerrar como Dios manda, como toda la vida se ha cerrado una puerta: girando.
Así, desazonado, entré en Bordíu 52. Había un grupo de gente conversando animadamente, supuse que eran ellos y, claro, no se me ocurrió otra cosa.
Había más gente, pero mi memoria no da para más. Posteriormente llegó Octavio Rojas y más tarde aún (creo que yo ya no estaba), Eduardo Collado. El ambiente, bien, como era esperable. Rafa y David lo tenían todo muy bien pensado (bueno, quizá faltó contar con Mahou como patrocinador, pero todo se andará...), la conversación era fluida (qué alegría poder hablar de referrers o trackbacks sin que le miren a uno como si fuera un venusino...), y el ambiente era de una alegre expectación ante el inminente sorteo del Nokia N80.
La única pega (como bien observó mi amiga, recién llegada) es la escasez de mujeres blogueras. Esto resta aliciente, la verdad, y requiere un plan de contingencia inmediato. Yo sugiero que Íñigo me pase el teléfono de la morenaza, que ya me encargo yo de convencerla para que bloguee. Y cada uno que ponga de su parte, porque este desequilibrio hay que corregirlo.
En fin, que entre unas cosas y otras llegó el sorteo (sacaron un bingo y yo pensé que íbamos a jugar el cartón, pero no...), y el número que salió fue el 52, y el Nokia se lo llevó Borja y yo... compuesto y sin móvil, claro. No voy a decir que no importa, porque no es verdad. De hecho, le voy a proponer a Nokia que patrocine un encuentro llamado
Llegó el momento de despedirse. Me lo pasé bien, repetiré. Es un sano ejercicio. Mi amiga y yo nos despedimos del grupo, salimos a la calle.
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PD: la foto es de Rafa Montoya. Pueden verse más aquí y aquí.
¿Pero eso qué es? ¿Tú les conoces?-me preguntó-.
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Pues no, no les conozco personalmente. A algunos les he leido. Pero me han invitado a participar en un grupo de bloggers que se llaman Somos Azules, y se trata de encontrarnos, de vernos las caras y charlar un rato.
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¿Somos Azules? Parecéis los pitufos....
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Ese chiste es muy malo. Ya se lo he leido antes a Íñigo González, se ve que la bromita es fácil... qué le vamos a hacer.
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Bueno, no te pongas así... era sólo una broma. Nos veremos allí.
Yo llegué al local, Bordíu 52, ajustadito de hora (estos días estoy hasta arriba de trabajo...), pero es que además, cuando aparqué mi coche frente al número 37 de Modesto Lafuente, el cierre no funcionaba.
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Cagontó -me dije-, ya se me ha fastidiado el mando.
Estuve como quince minutos en plan Mister Bean, entrando y saliendo en el coche, pulsando el mando en todas las posturas imaginables, revisando si las puertas estaban o no bien cerradas... hasta que un alma caritativa me dijo:
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No se moleste, no funciona. Hay inhibidores de frecuencia.
Ajá. Muy interesante. Así que me pasé otros cinco minutos intentando extraer (sin romperla) la tapa que cubre la cerradura del coche, para cerrar como Dios manda, como toda la vida se ha cerrado una puerta: girando.
Así, desazonado, entré en Bordíu 52. Había un grupo de gente conversando animadamente, supuse que eran ellos y, claro, no se me ocurrió otra cosa.
¿Somos azules?... en fin, menos mal que no me respondieron eso de
Somos pitufos, tampoco era cuestión de hacer sangre. Allí estaban los organizadores, Rafa Montoya y David Bartolomé, pero también:
- Iñigo González
- Íñigo Sodupe (me los presentaron a los dos de forma seguida, pensé que esto era
Somos Íñigos
... pero luego bajó el porcentaje) - Maria Luisa Osma (la única mujer bloguera que acudió)
- David de Francisco
- Paco Rueda y José Rodriguez
- Borja Guardiola (tongo, tongo...)
Había más gente, pero mi memoria no da para más. Posteriormente llegó Octavio Rojas y más tarde aún (creo que yo ya no estaba), Eduardo Collado. El ambiente, bien, como era esperable. Rafa y David lo tenían todo muy bien pensado (bueno, quizá faltó contar con Mahou como patrocinador, pero todo se andará...), la conversación era fluida (qué alegría poder hablar de referrers o trackbacks sin que le miren a uno como si fuera un venusino...), y el ambiente era de una alegre expectación ante el inminente sorteo del Nokia N80.
La única pega (como bien observó mi amiga, recién llegada) es la escasez de mujeres blogueras. Esto resta aliciente, la verdad, y requiere un plan de contingencia inmediato. Yo sugiero que Íñigo me pase el teléfono de la morenaza, que ya me encargo yo de convencerla para que bloguee. Y cada uno que ponga de su parte, porque este desequilibrio hay que corregirlo.
En fin, que entre unas cosas y otras llegó el sorteo (sacaron un bingo y yo pensé que íbamos a jugar el cartón, pero no...), y el número que salió fue el 52, y el Nokia se lo llevó Borja y yo... compuesto y sin móvil, claro. No voy a decir que no importa, porque no es verdad. De hecho, le voy a proponer a Nokia que patrocine un encuentro llamado
Beers & m4rt1n, a ver si ahí tengo más suerte. Digo yo. Pero bueno, en cualquier caso sobreviviré.
Llegó el momento de despedirse. Me lo pasé bien, repetiré. Es un sano ejercicio. Mi amiga y yo nos despedimos del grupo, salimos a la calle.
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Ya sé quién eres -me dice-: pitufo grandullón.
PD: la foto es de Rafa Montoya. Pueden verse más aquí y aquí.







Comentarios
1. El viernes 14 julio de 2006 a 00:33, por Íñigo Sodupe
2. El viernes 14 julio de 2006 a 05:54, por Iñigo gonzalez
3. El viernes 14 julio de 2006 a 07:18, por m4rt1n
4. El viernes 14 julio de 2006 a 07:57, por Rafa
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