Descenso del Sella Hace unas semanas, me gustó tanto el descenso en piragua del río Sella que he estado a punto de repetir. Salimos de Arriondas a eso de las 11 y media de la mañana, con una bolsa con comida y agua, un recipiente de plástico hermético para la ropa y muchas ganas de pasarlo bien. Había gente, mucha gente (no me quiero ni imaginar lo que puede ser la competición de principios de agosto, el Descenso Internacional del Sella), pero lejos de molestarme, me pareció divertido.

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