Cinco meses después de que apareciera el blog de la Plataforma de Ayuda al Albéniz, que ha recogido más de 6.000 firmas en contra de la demolición de este céntrico y emblemático teatro madrileño, la situación sigue estando prácticamente como estaba. Es decir, la Comunidad de Madrid sigue apoyando y amparando el proyecto de demolición del teatro para sustituirlo por pisos de lujo y un centro comercial.
La única novedad es que ahora se habla de construir, entre piso y piso de lujo, una pequeña sala de teatro que, dicen, será gestionada por una Fundación. Fundación a la que quieren incorporar a todos los profesionales que justifiquen la demolición del teatro. Es patético. No quiero ni pensar en lo que se puede acabar convirtiendo una ciudad que derriba sus teatros y censura sistemáticamente a los artistas díscolos o -simplemente- discrepantes.