Macao, que fue colonia portuguesa durante casi 450 años (hasta 1999), pero donde el idioma portugués casi ha desaparecido de la vida cotidiana, se dibuja hoy como punta de lanza de la política comercial china en los países de habla portuguesa, muy señaladamente Brasil. No deja de ser curioso que, mientras la hispanidad no está articulada oficialmente de ninguna forma, un país como Guinea Ecuatorial (que fue colonia española hasta 1968, y donde el español es lengua oficial) participe en estos juegos, al igual que Sri Lanka (la antigua Ceilán), donde si queda alguien que hable portugués, es por equivocación.