El montaje presenta el conflicto entre palabra e imagen a través de la historia de sus dos protagonistas, una actriz peruana y su ex amante, un operador de cámara también peruano que se ha trasladado a Madrid. Palabra e imagen, actriz y cameraman, se enfrentan en la distancia dentro de una estructura fragmentaria que, como los pequeños vidrios de un caleidoscopio -una videocreación de La Nevera-, se van ensamblando para construir el sentido de la historia.
"Ella utiliza la palabra como arma y como defensa -dice el director del montaje, G.G.López-. Él, en escena sin pronunciar una sola palabra, sólo tiene su cámara: lo que ve a través de ella y que se muestra al espectador proyectada en una pantalla. Un arma fría y a veces cruel con la que graba a sus amantes". La diégesis del audiovisual enfrentada a la mímesis escénica. Palabra e imagen. Audiovisual y teatro. Conflicto en el escenario y conflicto proyectado en la pantalla. Y también conflicto entre pantalla y escenario. Pero, por encima de todo eso, Caleidoscopio es una historia de desencuentro, amor y sexo. Tras la función, el Museo de América ha preparado una fiesta con música latinoamericana en directo que tendrá lugar en los jardines del recinto.