Antonio y Dani
Ya desde antes de llegar a la Gala, el teléfono de Alberto, y el de Jesús Miguel, hervían de llamadas y mensajes para felicitarte, por persona interpuesta, aquellos que sabían que no te podrían localizar. El mío se quedó sin batería, pero aún estoy intentando leer todos los mensajes que me llegaron. Me cuentan que en Sevilla y en Málaga, en Andalucía en general, la repercusión de tu Goya ha sido aún mayor que aquí en Madrid. Me alegro, amigo. Me alegra saber que la gente te quiere tanto como tú te mereces, y que tu éxito el domingo no es sino el primer paso de la cosecha fabulosa que te espera después de tantos años de paciente y exquisita siembra...